Colombia, Miércoles 23 de Julio de 2008
2008-05-13
PROGRAMA DE ACOMPAÑAMIENTO PARA LA PAZ EN URABA


El Programa de Acompañamiento para la Paz de la Iglesia Presbiteriana de Estados Unidos se hizo presente en el Presbiterio de Urabá a través de John y Paula Ewers, quienes estuvieron visitando varias iglesias en Apartadó, Carepa, Chigorodó, Mutatá, El Tres, Currulao y Turbo.

En su recorrido escucharon historias de dolor pero también  de fe y de esperanza.  Las de dolor causado por el  desplazamiento forzado, la pérdida de familiares o de sus bienes, la angustia de estar en medio de fuegos cruzados; la mayoría de las iglesias del Presbiterio de Urabá han nacido dentro de comunidades en desplazamiento.  Decimos también que oyeron  historias de alegría porque la gracia de Dios les ha permitido la vida, así que la fe se expresa con gran impacto a través de cánticos de alabanza a Dios por su cuidado, a través de una vida de solidaridad compartida y de un compromiso cristiano muy fuerte. 

Recorrieron caminos a pie, en “chiva”, en bus, en carro.  Fueron por todo el corredor que va desde la candente Turbo hasta la fresca Mutatá. 

Participaron en el Taller de Educación Cristiana para maestras y maestros de escuela dominical, el sábado 26 en Carepa; celebraron con alegría  en cultos, en los cuales Paula se presentó en su avanzado pero a la vez corto español dándose a entender.  John, sin poder decir ni una palabra en español, se dio a entender en su inglés, con tanta efusividad y pasión que siempre le pudieron interpretar lo que quiso decir.

Fue tan impactante para John y Paula esta visita que han expresado su deseo de regresar a Urabá antes de su partida hacia los Estados Unidos.  Invitamos a que lean su testimonio en la página web de la IPC.


VISITA AL PRESBITERIO DE URABA

Como Secretaria Ejecutiva tuve la alegría de viajar con John y Paula el viernes 25 de abril desde Barranquilla hasta Apartadó; nos recogieron en el aeropuerto el Rev. Gustavo Gulfo y el Rev. Diego Higuita y esa tarde tuvimos una reunión con el Consejo del Presbiterio para organizar toda la agenda de nuestra visita, como parte del convenio de apoyo entre los dos Presbiterios, Urabá y costa.

El sábado 26 fue central en el objetivo de mi visita.  Desarrollamos un taller de formación en el área de Educación Cristiana; participaron 60 personas interesadas en prepararse para ser maestras y maestros de escuela dominical, hombres y mujeres, jóvenes y adultos procedentes de diferentes ciudades y campos,  con tal motivación que estuvieron presentes desde las nueve de la mañana hasta las cuatro de la tarde.  

El tema central fue “Somos una iglesia que educa y se educa” destacando la importancia de la educación en la iglesia presbiteriana, como parte del proyecto de Dios en las transformaciones sociales que debe generar la iglesia.

Para los y las participantes fue muy interesante descubrir que aunque no se tenga una formación académica media o superior, los maestros de escuela dominical educan para encontrar y vivir la voluntad de Dios, para dar a conocer el amor transformador de Cristo a la humanidad, para cultivar la esperanza en medio de la desesperanza. 

Es importante destacar la capacidad de la iglesia de Carepa para gestionar los recursos económicos para proveer el almuerzo a los 60 participantes en el taller, pero igualmente el interés de cada participante en aportar su dinero para los transportes, en algunos casos viniendo de lugares muy retirados.

Además del taller, el día 26 tuvimos la oportunidad de predicar en la noche en Carepa, en un culto muy dinámico, con asistencia de más de 120 personas, con jóvenes muy entusiastas y mujeres que reclaman participar en los Congresos nacionales que se avecinan y que no se suspendan los congresos regionales. Cautivó mi atención la participación de la niñez en el culto, cantando, tocando instrumentos musicales y escuchando con mucha atención la predicación y quedándose presentes durante toda la celebración de la fe.

El domingo 27 participamos en el culto de la Iglesia La Playita de Chigorodó.  Una comunidad también muy alegre, destaco la presencia de Heriberto Varela , un hombre de 86 años que toca el violín para animar la música, tanto de himnos antiguos como de canciones nuevas; tuvimos la oportunidad de visitarlo en su casa, donde vive con su esposa Ana;  allí nos contó como aprendió a tocar el violín desde los 8 años, a escondidas de su padre, y algunas anécdotas de su juventud.

En toda la región recuerdan con mucho cariño a la señorita “Alicia Invierno” (Alicia Winter), por su entrega y compromiso con las comunidades campesinas; en Chigorodó, entre otras cosas, la recuerdan  porque un abanico “Patton” que refresca el ambiente fue donado por ella hace más de 20 años.

Una deliciosa viuda de pescado, preparada por Melani Martínez, hermana de Víctor, miembro del Consejo del Presbiterio de Urabá,  casi nos deja inmovilizados el resto de la tarde, pero fue una gran bendición viajar desde Chigorodó hasta Mutatá y participar en el culto de apertura de la nueva comunidad. Culto alegre y participativo, teniendo como testigos un hermoso atardecer y unas impresionantes montañas que nos hicieron vivir nuestro propio Horeb, sintiendo la presencia viva de Dios a través de hermanos y hermanas que desde todas las latitudes se hicieron presentes con una mística impresionante para acompañar el empeño evangelizador del Presbiterio en esta localidad.    

El Consejo del Presbiterio, el Secretario Ejecutivo y la comunidad en general nos expresaron sus agradecimientos  y su complacencia por el acompañamiento que el Presbiterio de la Costa les hace a través de talleres formativos y espera que la próxima visita sea para llevarles un taller acerca de la Forma de Gobierno Presbiteriano. 


VISITA A SANTA MARTA Y BONDA

El Comité de Nuevas Comunidades acompañó a la nueva comunidad de Santa Marta los pasados días 3 y 4 de mayo.   El sábado 3, el Pbro. Gobernante Oscar Vizcaíno desarrolló el taller “Características que acompañaron a las primeras comunidades cristianas”  según lo relata el libro de Hechos en los capítulos 1,2 y 4, retando a la comunidad de Santa Marta a autoevaluarse a la luz de esta palabra.  Este taller lo desarrollamos en la casa de Olga Bolaño, a pocas cuadras de la Bahía de Santa Marta.

El domingo 4 nos trasladamos hacia Bonda donde se reúne otro grupo en la casa donde viven Andry Bolaño y su esposo Omar Cardozo, junto con el padre y la madre de Omar.  Andry y Omar organizaron un Servicio de Adoración con todos los elementos propios del culto reformado.   Tuve la oportunidad de desarrollar el estudio bíblico basado en Hechos 8.4-25.  Destacando tres aspectos básicos para una nueva comunidad: Creer en Cristo, ser bautizados y recibir el Espíritu Santo. 

Agradecemos a Dios por estos nuevos espacios donde podemos llevar la presencia y testimonio Presbiteriano, con la convicción de que esta semilla sembrada dará grandes frutos para la Gloria  de Dios. 


ACOMPAÑAMIENTO A COMUNIDAD EN DESPLAZAMIENTO

Como parte del acompañamiento que como Presbiterio hacemos a la Comunidad de desplazados asentados en Barranquilla, ayer, miércoles 7 de mayo, estuvimos visitando el municipio de Piojó, hermosa población del Atlántico, rodeada de grandes montañas y del mar Caribe.

La primera  entrevista la tuvimos con el señor Bernardino, su señora Casta  y sus hijos.  El señor Bernardo le ha entregado al grupo en total 17 hectáreas de tierra para que la cultiven y le siembren pasto para ganadería de su propiedad, la cual también ha entregado a su cuidado.  El grupo de 16 hombres y una mujer que llevan un mes allá han venido cultivando patilla, batata, pepino, maíz, yuca.   Durante este tiempo también el señor Bernardo les ha dado una res para su alimentación y otra con su cría  para proveerles leche.   En palabras de este anciano, nuestra visita le ha llevado mucha tranquilidad y convencimiento de que va por buen camino apoyando al grupo.  Ha sido un valor agregado para el grupo que el señor Bernardino y Antonio Ariza se conocieron en su juventud, pero hacía 40 años no se veían. 

La segunda entrevista fue con el padre José, sacerdote joven, que tiene pocos meses asignado a este pueblo y que ha sabido ganarse el aprecio de la gente.   Por medio de su gestión, el grupo espera encontrar apoyo y acompañamiento pastoral en el proceso de adaptación a la comunidad y provisión de otros alimentos.  

Una tercera entrevista fue con Rubén, el Secretario de Gobierno del pueblo, quien se mostró dispuesto a ayudar en todo lo que tenga que ver con la vinculación del grupo al Sistema de salud y protección.

Lo que esperamos, a corto plazo, es que el Incoder compre las tierras al señor Bernardino; que por 5 años la entregue al grupo en comodato y que una vez el grupo demuestre responsabilidad y capacidad de organización y manejo del proyecto de producción, las tierras les sean adjudicadas.  Otras familias que ahora se encuentran ubicadas en B/quilla y en Soledad se unirán poco a poco al proyecto en Piojó. 

Por la fe en el Dios de la Vida, confiamos que así será.  Que esta comunidad que tanto ha sufrido por la pérdida de lo que en el pasado representó su tranquilidad y felicidad, vea compensados sus esfuerzos y sueños.  Invitamos a todo el Presbiterio a orar porque estos planes se hagan realidad para la gloria de Dios.  También les invitamos a vincularse en acciones concretas que pueden dialogar con el coordinador de la Oficina de Diaconía o con la Secretaría Ejecutiva.    


Rev. Gloria Ulloa
Secretaria Ejecutiva
Presbiterio de la Costa