¡Cuán innumerable son tus obras, oh Jehová!Hiciste todas ellas con
sabiduría;..

Todas ellas esperan en ti, para que les des su comida a su tiempo.
Salmo 104

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Quiénes Somos

IGLESIA PRESBITERIANA DE COLOMBIA
HORIZONTE INSTITUCIONAL 2008-2012

A continuación presentamos el Horizonte Institucional de los aspectos generales a tenerse en cuenta en el desarrollo de la Iglesia Presbiteriana de Colombia para el periodo 2008-2012.

Para la elaboración de esta propuesta, tomamos  como referente todos los aspectos que se generaron a partir de las celebración de los 150 años de testimonio en Colombia, las consultas sobre misión, educación y a partir de nuestro contexto en relación a los desafíos actuales de la Iglesia. De igual manera hemos tratado de ser fieles a los aspectos más relevantes de desarrollo eclesiástico contenido  en las actas de las tres últimas plenarias de Sínodo.

Empezamos retomando la esencia del documento “Construyendo la Unidad” en el cual se expresa: El Sínodo, además de  conservar  su carácter de unidad intermedia, le hemos atribuido funciones de Asamblea General, como es el caso de la aprobación de la constitución de la Iglesia Presbiteriana de Colombia, la relación y representación ante el Estado, la formación de la Universidad Reformada, la relación con iglesias hermanas, las relaciones Ecuménicas entre otras. Nuestro Sínodo ha jugado un papel muy importante en el fortalecimiento, conservación y animación de la tradición Reformada; ha provisto recursos para el desarrollo de la Misión,  ha asumido la vocería pública de la Iglesia y ha testimoniado frente a los desafíos  que la sociedad colombiana le ha demandado a través de la historia.

Todos estos elementos llenan de sentido, fortalecen, la existencia y la necesidad de continuidad de nuestro Sínodo.

La representación frente al Estado Colombiano: Los asuntos jurídicos y legales, los pactos y convenios, la intermediación entre el Estado y los Presbiterios para resolver asuntos particulares derivados de las responsabilidades legales y administrativas que así lo requieran.

La vocería pública frente a los desafíos que la situación colombiana nos demanda: Las declaraciones, opiniones, participación en comisiones  y organizaciones en las que podamos ejercer esta vocería.

La conservación de la Tradición Reformada y la Comunión de la Iglesia: Desarrollar programas y procesos de formación que nos permitan fortalecer nuestra identidad Reformada a través de encuentros nacionales de: jóvenes, mujeres, hombres, cuerpo pastoral entre otras.

Las relaciones Ecuménicas  y con Organismos Internacionales: Participación activa en organismos ecuménicos y organizaciones nacionales e internacionales con las que podamos desarrollar tareas conjuntas.

La Educación: Promover el desarrollo de tareas conjuntas entre las Instituciones Educativas de los Presbiterios, asociación de Colegios Americanos para compartir experiencias, recursos y elementos de la visión Reformada; fortalecimiento del Proyecto Universitario. Trazar pautas de carácter general sobre la visión y misión desde la perspectiva Reformada.

La cooperación y gestión para la provisión de recursos que fortalezcan los procesos sinódicos:

Lo anterior demanda de los Presbiterios y de todos los miembros de la Iglesia una actitud renovada frente a la Visión Nacional.

Establecemos así los ejes principales de acción del Sínodo como líneas transversales en la vida de los Presbiterios e Iglesias.


VIDA ECLESIÁSTICA Y EVANGELZACIÓN.


El Sínodo interpreta las líneas generales a partir de la Consulta realizada en Apartadó 2006. Las prácticas desarrolladas por los Presbiterios y las Iglesias locales a partir de sus recursos e iniciativas. Los Presbiterios refuerzan la visión de las Iglesias con recursos humanos, logísticos, económicos e integra regionalmente estas acciones. El Sínodo genera espacios de integración nacional, para direccionar e impulsar el desarrollo de la Iglesia: Así, el sínodo se propone retomar los eventos de carácter nacional, tales como congresos de mujeres, jóvenes, caballeros, niños, encuentros de parejas, consultas, celebraciones especiales en los cuales se trabajen temas como:

Pensamiento Reformado en torno a: Unidad familiar, afectividad, sexualidad, gobierno presbiteriano, (orden presbiteriano y vida eclesiástica), actualidad nacional y contexto de la iglesia, proyección y crecimiento.

PROYECCIÓN DE CRECIMIENTO.

El corredor del Caribe. Esta iniciativa consiste en el proyección evangelizadora de los próximos cinco años en los cuales, los presbiterios de la Costa y de Urabá, deberán desarrollar vida eclesiástica en cada una de las poblaciones como son: Mutatá, Rio Sucio, Necoclí, arboletes, San Juan de Urabá, Montería y poblaciones vecinas, Sincelejo, Santa Marta, etc. (Elaborar proyectos de evangelización bajo las premisa “Cada vez que se proclama el evangelio, se siembra vida y se arranca una persona al sistema de la guerra”.

EDUCACIÓN

Con el fin de no redoblar esfuerzos, desde el Sínodo se impulsarán los procesos de formación de liderazgo para desarrollo de la vida eclesiástica, la Universidad Reformada es una fortaleza para la cualificación a nivel profesional; la política de becas permite posibilidad a los miembros de las iglesias para ingresar a los diferentes programas.

Desde los colegios se busca la posibilidad de compartir e intercambiar recursos de tal manera que se pueda equilibrar y mantener en un alto nivel la calidad y la cantidad en el tipo de educación que se ofrece a partir de las instituciones de la IPC en los presbiterios e iglesias.

Los centros de formación trabajarán sobre las mismas temáticas a fin de no redoblar esfuerzos ni recursos al mismo tiempo que se avanza en la unificación del lenguaje y expresiones de la IPC, se interprete la esencia del presbiterianismo en  cuanto a orden, gobierno y vida eclesiástica.

*los talleres de Formación Teológico sean los mismos a nivel nacional.

*Reproducir y unificar los recursos de escuela dominical.
*Reproducir y unificar un himnario para la IPC.

DIACONÍA: La oficina de diaconía deberá convertirse realmente en una ONG, que pueda gestionar y captar recursos de acuerdo a como está reconfigurado hoy en el mundo los apoyos con recursos para los diferentes tipos de proyectos sociales.

Desde la oficina nacional y desde los presbiterios, fortalecer el liderazgo de cada una de las iglesias locales en los diferentes lugares donde se encuentran ubicadas, a través de desarrollo y utilización de sus propios recursos y luego a partir de ayudas técnicas externas. Logrando la participación, acompañamiento de personas e instituciones con experiencia y que responsan a las necesidades de nuestras comunidades. La base humana de la oficina, son las iglesias mismas que conforman los presbiterios, con sus proyectos de desarrollo social, económico ambiental, que ellos mismos realizan y o acompañen.

Cada iglesia podrá organizar con sus equipos de diaconía frentes comunes de trabajo en las áreas programáticas de: Proyectos de desarrollo local, proyectos para la promoción de la vida, proyectos de prevención y atención de desastres.

RELACIONES: Se hace necesario, que los diferentes representantes de la IPC ante las instituciones con las cuales tenemos relaciones, presente un informe con los planteamientos, sobre como la Iglesia aporta y recibe de dichas relaciones; entre ellas tenemos: la Red Ecuménica, AIPRAL; Alianza Reformada Mundial, CEDECOL, CLAI, CMI, FUMEC  etc. (abrir el abanico de relaciones).

Con base en este diagnostico, establecer políticas para las participaciones ante las diferentes instituciones hermanas de acuerdo a lo que este sínodo requiere.

Con respecto al Sínodo Reformado, establecer una agenda de trabajo en la que podamos tener acercamientos para poner en marcha un plan en el que los dos sínodos estén identificados en un intento por superar asuntos del pasado.

EL COMOPONENTE ADMINSTRATIVO. PRESBITERIOS Y SINODO. OFICINA ADMINISTRATIVA.

Es necesario que cada presbiterio interprete e identifique que sus oficinas son sedes oficiales del Sínodo y que se resalte más en nombre de la Iglesia Presbiteriana de Colombia como la de los presbiterios mismos y se interprete la misión de la misma manera.

En cuanto a los recursos, se hace necesario implementar los acuerdos de plenaria y dejar en claro el manejo de los recursos para este periodo.

El Consejo de Sínodo es finalmente el responsable del patrimonio de la IPC y deberá determinar en forma específica hasta donde llega la autonomía de los presbiterios.

El Consejo deberá establecer la forma en que se captarían los recursos que ingresarían al Sínodo de parte de los presbiterios.

En Conclusión, se trataría de implementar la estructura orgánica que ya ha sido elaborada en el documento (Componente administrativo de la IPC) por parte de una comisión técnica y que está disponible en los presbiterios y en el consejo del Sínodo.

Estos serían los aspectos centrales a tener en cuenta en nuestro horizonte institucional conjuntamente con los presbiterios para unificar el Plan de Misión Sinódico.

P.D. Diego Higuita
Secretario Ejecutivo IPC.